martes, 11 de marzo de 2008

Balada del despertador

Después de tanto tropezar
dando tumbos he llegado aquí
y no se está tan mal.

No sabía dónde ir,
había cerrado el último bar
y tu oferta no la pude rechazar.

Deja que yo apague la luz,
tú deja de mirar el reloj;
será mejor.

Yo dando patadas al sol,
tú enfadada con el despertador.
Enemigo del calor,
que siempre molesta en lo mejor.

Como el sol que me despierta cuando escondido estoy bajo el edredón.
Pégate a mí.
Solitario corazón vaga sin rumbo por aquí buscando un poco de emoción.

Sin promesas que cumplir,
sin palabras de ésas que después se olvidan con el sol.
Las penas cambian su sabor cuando no hay espinas para cenar y en la mesa comen dos.

Y la fiesta sigue en el salón;
la luna nos pilló bailando la balada del despertador.
La Fuga

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Desperta dunha vez e arrechéjate.

Bicos. Muac Muac.

Alex G. dijo...

A Barbara esa cancion la entristece, a mi me gustaba hasta que la vi echar una lagrimilla, ahora a mi tambien me pone triste. Chico malo, malo, malo.